Sobre nosotros

Nuestra Historia

FARRAGOZ nació de una profunda pasión por la pátina auténtica y la belleza atemporal de las superficies envejecidas. Durante años, como pintores y decoradores de muebles, luchamos por recrear acabados que realmente parecieran antiguos, confiando en pinturas y disolventes comerciales que se quedaban cortos — y que conllevaban costes ocultos para la salud y la sostenibilidad.

A través de una extensa investigación y experimentación, FARRAGOZ desarrolló un camino a seguir: pinturas tradicionales caseras elaboradas a partir de recetas que han resistido la prueba de los siglos. Estas pinturas — hechas con ingredientes básicos — no solo son más seguras y sostenibles, sino que también logran la profundidad, el carácter y el alma que los recubrimientos producidos en masa no pueden replicar.

Desde su fundación, FARRAGOZ se ha dedicado a enseñar estos métodos a una audiencia global. Miles de estudiantes han aprendido a elaborar, aplicar y desgastar pinturas tradicionales, descubriendo la alegría de crear acabados que evocan la belleza de antigüedades, edificios históricos y superficies de calidad de museo.

Nuestro ethos: Artesanía, no comercio

En FARRAGOZ, creemos que la auténtica artesanía no está en venta — se practica, se aprende y se vive.

  • No hay soluciones rápidas ni kits de marca. Te reconectamos con métodos atemporales que perduran por generaciones.
  • Independencia a través de la artesanía. Fabricar tu propia pintura te libera de productos fabricados en fábrica diseñados para fallar.
  • La autenticidad añade valor. Las superficies terminadas con métodos tradicionales aportan historia, profundidad y alma.
  • Sostenibilidad y autosuficiencia. Nuestro enfoque respeta el medio ambiente y empodera a las personas.
  • Estándares de calidad de museo. Estos no son “proyectos artesanales,” sino acabados dignos de preservación.

Lo que defendemos

FARRAGOZ es más que un conjunto de cursos. Es un movimiento para preservar la tradición, potenciar la creatividad e inspirar la independencia. Estudiando piezas originales envejecidas y practicando técnicas históricas, nuestros estudiantes aprenden no solo a recrear la pátina, sino también a transmitir un legado de artesanía que resiste las tendencias desechables.